AINA
Informe sobre la situación de Latinoamérica como espacio potencial para desarrollar los proyectos efectuados en Afganistán
Autor: Armando Luigi
INTRODUCCIÓN
Este breve informe intenta ser una primera aproximación a las condiciones de Latinoamérica como potencial beneficiaria del tipo de actividades que desarrolla la ONG Aina.
Este informe tiene cuatro partes:
En la primera parte se presenta un resumido panorama de la región y se escoge un grupo de países representativos en situación crítica, según datos de organismos internacionales (ONU, UNESCO, Banco Mundial, OCDE). Los criterios utilizados son: nivel de pobreza, carencias en el sistema educativo, amenazas a la democracia.
En la segunda parte, a partir de estudios de ONGs reconocidas, se hace un pequeño balance de la situación de estos países en relación con la libertad de prensa, las violaciones de derechos humanos, la inestabilidad política, y la inseguridad.
En la tercera parte, siguiendo un estudio preparado por la UNESCO e informaciones recogidas de internet, se trata de manera general las condiciones de los centros de enseñanza de las profesiones relacionadas con la comunicación social, sus redes, y la situación de la prensa diaria.
En la cuarta parte, con informaciones de páginas especializadas en trabajo asociativo, se presenta una selección de ONGs que desarrolla en la región actividades afines a los objetivos de AINA.
A continuación, se presenta un grupo de conclusiones y recomendaciones que pueden, perfectamente, ser leídas antes del cuerpo del trabajo.
Finalmente, los anexos reúnen los datos de los organismos internacionales y muestran, en mapas, las características del continente; en la bibliografía se presentan las fuentes utilizadas.
PRIMERA PARTE: EL DESARROLLO ECONÓMICO
Latinoamérica, como región, presenta niveles de desarrollo humano medio, equivalentes a la situación actual de las antiguas repúblicas soviéticas, aunque con características históricas y económicas completamente diferentes. Una de las principales particularidades de la región es la enorme desigualdad en la distribución de la riqueza, que está entre las peores del mundo. Este fenómeno ha marcado la historia de la región y es fundamental para comprender el presente; la desigualdad ha sido una de las causas fundamentales de la inestabilidad política y económica que ha dejado a la región en un puesto secundario en relación al flujo de inversiones característico del proceso de globalización; en Latinoamérica no se ve el salto a la industrialización que se dio en algunos países asiáticos, o los altos índices de crecimiento continuo de China e India.
En la actualidad dos países lideran económicamente a la región: al sur, el gigante brasileño, con un gobierno moderado de izquierda que ha conseguido estabilizar la economía y aumentar los niveles de ingresos, aunque no ha logrado reducir significativamente la pobreza; un objetivo que sí ha alcanzado Chile, convertido en un modelo dentro de la región, entre otras cosas, porque ha alcanzado el mejor nivel de desarrollo humano al sur del Río Grande (sólo superado por Barbados, un pequeño país insular que reúne condiciones particulares).
Al norte, el otro motor económico es México, fuertemente vinculado a los Estados Unidos, pero con problemas de violencia graves derivados del narcotráfico.
Contra el modelo de crecimiento económico y el proceso de globalización se encuentra el gobierno cubano y su réplica, la Revolución Bolivariana de Venezuela; esta revolución se justifica a sí misma declarando la lucha contra la desigualdad; sin embargo, ha generado procesos complicados, que incluyen violaciones de los derechos humanos, debilitamiento del sector privado, aislamiento internacional, control gubernamental generalizado, violencia y, en cambio, no ha conseguido acabar con la pobreza. En la actualidad los gobiernos de Bolivia y Nicaragua siguen de cerca el ejemplo venezolano, mientras otros países lo hacen a cierta distancia; en Honduras la copia del modelo venezolano llevó a un golpe de Estado que instaló recientemente a un gobierno conservador de derecha, evidenciando la fuerte polarización y la debilidad de la democracia en buena parte del continente.
También del lado conservador y con tendencias hacia el autoritarismo se encuentra Colombia, que sufre una desastrosa guerra civil desde hace décadas y mantiene la violencia y las violaciones de los derechos humanos a niveles trágicamente altos.
Los países del sur (Argentina, Uruguay, Paraguay, Perú, Ecuador) presentan, en este momento, un cuadro mucho menos dramático; pero persisten los problemas tradicionales de pobreza, desigualdad, fragilidad de la economía, inestabilidad política, debilidad institucional y falta de proyectos aglutinantes, aunque las expectativas son que el futuro mejore al presente.
En el Caribe un mosaico de islas con historias diferentes da lugar a casos puntuales, que van desde paraísos fiscales como las Bermudas; pasando por burbujas turísticas como Aruba; colonias o semi colonias como Guadalupe o Puerto Rico; hasta llegar a naciones con problemas graves de pobreza extrema, a niveles africanos, como Haití, el país más pobre del continente, destino habitual de las campañas de ayuda humanitaria.
Centroamérica, por su parte, presenta dos modelos básicos heredados de los tiempos de la Guerra Fría. Por un lado están los países-vitrina de lo que fue el bloque occidental (Costa Rica, Panamá, Belice), muy vinculados a los Estados Unidos, pequeños y relativamente estables; y por el otro lado se encuentran los antiguos escenarios periféricos de conflicto (Nicaragua, El Salvador, Honduras, Guatemala), mucho más poblados que el grupo anterior, víctimas de terribles guerras civiles, y con graves problemas de pobreza extrema, violencia, droga, desigualdad, violaciones de derechos humanos, crimen organizado, inestabilidad política, etc.
El anexo A reúne el grupo de países que, según los datos, pueden considerarse los más necesitados del tipo de proyectos que ejecuta Aina; los datos se relacionan con niveles de desarrollo, educación, medios de comunicación, acceso a nuevas tecnologías y ayuda internacional recibida. En cada apartado se destacan en rojo los casos más graves.
En lo que se refiere a los índices de desarrollo Haití se aparta del grupo, presenta grandes necesidades que no resuelven las altas sumas de ayuda internacional recibida; los ingresos per capita apenas pasan los mil dólares al año, es decir, se encuentran al nivel de los países subsaharianos; en Haití no existen datos sobre muchas de las variables escogidas (al igual que pasa con Venezuela, aunque por otras razones), pero no es difícil deducir que, de existir los datos, Haití se mantendría en la cola del grupo.
Otro caso con características muy particulares es Surinam, colonia holandesa hasta fechas recientes (1975), con índices económicos, de desarrollo y educativos particularmente bajos, a pesar de que su ingreso per capita es relativamente alto, recibe importantes sumas de ayuda internacional, incluso mayores que Haití, y tiene una población poco numerosa (menos de 500 mil habitantes).
Pasando a los países de América del sur, Bolivia es quien muestra las peores cifras: bajo índice de desarrollo humano, una quinta parte de la población en situación de pobreza extrema, y poco acceso a tecnologías de la comunicación; en términos de desarrollo, Bolivia está más cerca de Centroamérica que de Suramérica.
El grupo de países centroamericanos que sirvió de escenario periférico durante la Guerra Fría (Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua) muestra en las estadísticas las secuelas del conflicto. Nicaragua y Guatemala, particularmente, presentan índices de desarrollo débiles; bajos niveles de alfabetización en adultos, y poca presencia de los medios de comunicación; llama la atención que el ingreso per capita de Guatemala es relativamente alto y que Nicaragua recibe una suma considerable por concepto de ayuda internacional. Honduras presenta problemas serios en sus niveles de pobreza extrema, mientras El Salvador muestra las estadísticas más favorables del grupo.
Colombia, por su parte, después de décadas de una guerra civil que todavía persiste, con un ingreso medio para la región, mantiene niveles de pobreza extrema altos (14% de la población), pero desde el punto de vista de los índices de desarrollo, los parámetros de educación, la presencia de medios de comunicación y el acceso a las nuevas tecnologías, se encuentra en una situación bastante mejor que el grupo de países de Centroamérica.
Por último, Venezuela, un país petrolero con una historia reciente compleja, muestra poco de su situación interna en sus estadísticas oficiales; por declaraciones ocasionales de su Presidente, quien ataca a los organismos internacionales, se podría pensar que se trata de una estrategia intencional de aislamiento.
SEGUNDA PARTE: LOS DERECHOS HUMANOS
De acuerdo con los informes de Amnesty International, Reporteros sin Fronteras, y Human Right Watch se puede concluir que, entre los países escogidos, se presentan los siguientes escenarios:
1. Situación próxima a la anarquía (debilidad del poder público; violencia generalizada aunque poco organizada; violaciones de derechos humanos reiteradas de parte de los órganos de seguridad y de la población armada): es el caso de Haití, que ha pedido la intervención de los cascos azules recientemente (2004) para poder controlar la situación interna. Destaca la corrupción del poder judicial, la violencia y la inestabilidad; persiste la violencia de género y el tráfico humano; en cambio, no ha habido ataques recientes a periodistas.
2. Guerra civil (territorios ocupados por fuerzas que se enfrentan violentamente al gobierno; violaciones repetidas de los derechos humanos fundamentales, de parte del Estado y de las entidades armadas; actos de terrorismo; genocidio; violencia urbana; debilidad de las instituciones políticas y sociales; elevado número de desplazados y refugiados): es el caso de Colombia, que sufre desde hace medio siglo una guerra civil crónica relacionada con varios aspectos: movimientos subversivos de izquierda radical característicos de la Guerra Fría; producción de droga y narcotráfico; delincuencia organizada bajo la sombra del gobierno, paramilitares; corrupción del poder público y debilidad de las instituciones). A pesar de este cuadro, Colombia, como se muestra en la primera parte de este informe, mantiene índices de desarrollo humano relativamente altos, lo que sugiere la existencia de dos realidades paralelas: por una parte, el país urbano que intenta moverse al ritmo de la globalización a pesar de los problemas derivados de la guerra; y por otro lado, una gran parte del mundo rural, empobrecido por el conflicto armado. En Colombia, quien levanta la voz contra los grupos armados (guerrilla, narcotraficantes, paramilitares) corre un serio peligro de muerte; los sindicalistas han sido recientemente el colectivo más afectado; todas las partes que intervienen en el conflicto violan repetidamente derechos humanos y las víctimas habituales son las personas con menos recursos; el ejercicio de la profesión de periodista sigue siendo peligroso, y aunque no ha habido asesinatos en los últimos meses sí se han dado casos de exilio.
3. Situación post bélica no resuelta (violencia generalizada; debilidad del Estado; violaciones de los derechos humanos de parte de los órganos de represión oficiales; corrupción y debilidad de las instituciones; narcotráfico; crimen organizado): el grupo de países centroamericanos (Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua) vive la situación post bélica a niveles distintos. En toda la región la violencia ha pasado de las zonas rurales a las áreas urbanas, bajo la forma de pandillas juveniles y de crimen organizado, que muchas veces actúa en complicidad con la policía. La débil actividad económica favorece los altos niveles de pobreza, y la incierta situación política, junto a la violencia, mantiene las inversiones alejadas y la capacidad de ahorro mermada, dando lugar al conocido círculo vicioso de la pobreza. La corrupción, la violencia, las bandas armadas, y la desigualdad, aparecen como causas de las violaciones de los derechos humanos; la impunidad sobre los crímenes es la regla, lo que implica un alto riesgo para las personas que deciden denunciar los abusos del gobierno o la actuación del crimen organizado.
4. Situación próxima al conflicto armado (inestabilidad política; episodios de violencia causados por diferencias ideológicas; debilidad del Estado central; violaciones repetidas de los derechos humanos por parte del gobierno y de los bandos opositores; intentos de control gubernamental de servicios, actividades económicas y medios de comunicación que hasta fechas recientes pertenecían al sector privado): es el caso de Bolivia, el país más pobre de Suramérica, que ha visto crecer una espiral de tensiones en los últimos años; el presidente Evo morales, líder de un movimiento de base popular y campesina, ha buscado enfrentarse a los poderes económicos tradicionales adaptando, en parte, los métodos del presidente venezolano; sin embargo, el soporte de Morales en las zonas urbanas no es suficientemente fuerte, lo que ha llevado a una tensa situación que puede degenerar rápidamente en violencia, y es imposible saber hasta qué grado. Bolivia, como los países centroamericanos citados, es víctima del círculo vicioso de la pobreza. La violencia política y la impunidad están entre las principales causas de las violaciones de derechos humanos; la discriminación étnica sigue siendo fuente de tensiones y la polarización política se ha convertido en una fuerte amenaza para la prensa.
5. Situación próxima a la dictadura (intervención del Estado en prácticamente todos los aspectos de la economía y de la sociedad; oposición política debilitada; violación de los derechos humanos por parte de los órganos de seguridad; control, censura, o cierre de los medios de comunicación; debilitamiento del sector privado; expropiaciones arbitrarias; corrupción e impunidad de los funcionarios públicos; poder legislativo adherido al ejecutivo; altos índices de violencia y criminalidad; imposición de un discurso único dominante acorde con los intereses del gobierno; culto a la personalidad del dirigente): es el caso de Venezuela que, durante la década de gobierno chavista, ha ido adoptando características del modelo cubano; los altos ingresos del petróleo han permitido al gobierno venezolano debilitar la actividad económica privada y fomentar la intervención del Estado en casi todos los sectores económicos, mientras se impone un discurso único similar al que fue utilizado en el mundo comunista. El gobierno venezolano ha minado la libertad de expresión, la independencia del poder judicial prácticamente no existe, y los abusos de los cuerpos de seguridad son una práctica común; tanto los periodistas como los defensores de derechos humanos se encuentran bajo amenaza; la ausencia de control sobre las armas mantiene al país en una situación de violencia extrema, sobre todo en las ciudades; las presiones de parte del gobierno sobre los medios de comunicación son constantes y ha habido asesinatos de periodistas recientemente.
sábado, 3 de abril de 2010
domingo, 28 de marzo de 2010
viernes, 26 de marzo de 2010
dona barbara
El asunto comenzaría con la canción Coco Loco de Lila Morillo. Toda la obra sería en el interior de una casa pobre con un TV de plasma. Doña Bárbara es dueña de varios puestos en el mercado popular, que ha ido consiguiendo a fuerza de chanchullos y maldades. A lo largo de la obra nos enteramos de esto y de otras cosas porque ella habla por su celular todo el tiempo. También por el celular Doña Bárbara se inventa su vida de femme fatale; pero cuando vemos el ir y venir de sus enamorados entendemos que no se parece mucho a su narración. Santos Luzardo viene de una ONG francesa con un proyecto de microcréditos; cree que ésta es la fórmula mágica para acabar con la marginalidad y la pobreza. Doña Bárbara lo quiere convertir en su amante básicamente para ver si le saca un crédito. Santos Luzardo es un tipo algo afeminado. Marisela no vive con su madre Doña Bárbara para no interrumpir sus negocios, sobre todo en la noche, pero la visita cada día porque allí está el TV de plasma. Marisela es una especie de Lolita tropical. Santos Luzardo quiere acostarse con Marisela, aunque lo esté haciendo ya con su madre. La mayor parte de la obra tiene que ver con los intentos de seducción, Santos Luzardo le pinta a Marisela un París irreal, ofreciéndole siempre llevársela con él. Marisela acepta y se van a la cama. Doña Bárbara se da cuenta y prepara su venganza: manda a enrejar el interior de la casa. En un estilo de telenovela Doña Bárbara organiza una cena en familia. La mesa está puesta en un escenario perfectamente kitsh, Marisela está sentada esperando, Santos Luzardo entra, se escucha el cerrojo de la puerta desde afuera, e inmediatamente se enciende el TV de plasma con un discurso de Chávez en uno de sus momentos más esquizofrénicos. Marisela y Santos Luzardo tratan de apagar el TV, no pueden; tratan de salir, tampoco; entonces entienden que, como los personajes de A puerta cerrada, o de El ángel exterminador, se han quedado allí encerrados, escuchando a Chávez, para siempre.Los personajes son caricaturas a lo Brecht; la historia y los diálogos lo intentarán, también. La estética Almodóvar.Quedé en escribirlo entre mayo y junio, estarían montándolo a partir de septiembre.
domingo, 21 de marzo de 2010
miércoles, 17 de marzo de 2010
resumen del dia
Después de pasar por la Sorbona preguntando qué carajo tengo que hacer para que me den mi título, y aclararme y pedir notas y comprar sobres y sacar fotocopias, calculé que tenía tiempo para ir a la Maison Européenne de la Photographie antes de volver, buscar las notas y entregar todo para que me envíen el título a casa.
Veinte minutos bajé por una calle con tiendas especializadas en freekies, en figuras y comics, pasé a la Ile, atravesé un parque rodeado de turistas con Notre Dame al lado, pasé a la Ile de Saint Louis, recordé por qué es uno de mis sitios preferidos de París, crucé al Marais y a la MEP.
On the road, l´Afrique heroique, y Elliot Erwit. On the road era una selección de fotos de alrededor de treinta grandes del siglo veinte donde la ruta marcaba la imagen; Cartier Bresson y Koudelka me vienen ahora a la cabeza.
L'Afrique Heroique, un trabajo en tres partes, contra el cliché del África como agujero donde se unen todos los males. En la primera parte un grupo de retratos de una etnia de cazadores que, al momento de la foto, estaba en Mali. Fusiles del siglo XIX, hienas con collar y bozal, ropas de cuero viejo, miradas de gente que vive como le da la gana; las actitudes en el justo límite entre lo sublime y lo ridículo (del lado de lo sublime), la gama ocre, la iluminación natural pero cuidadosamente trabajada. Una parte en blanco y negro. En resumen, sentí ganas de haber hecho yo las imágenes.
La segunda parte era sobre un tipo que se inventó una escritura silábica para lenguas tribales orales, un negocio entre profético y enciclopédico, una especie de sabio prehistórico made in África produit pour l'exportation; las fotos estaban bien.
La tercera parte sobre unos luchadores senegaleses y otros boxeadores de no recuerdo dónde, técnicamente perfectas y bien montada la presentación, con una pared, al fondo, cubierta de fotos y un par de pantallas transmitiendo videos de luchadores.
Erwit, el de las fotos icónicas del bebedero para negros o para blancos, del soldado negro sacando la lengua, del chihuahua junto a las patas del galgo, etc.; nada, un puto genio.
Para hacer tiempo entré a unas calles que no había visitado. Como siempre en París, las sorpresas: encontré unas casas medievales.
Volví a la Sorbona y la mujer no estaba; la vecina de escritorio me dijo que volviera mañana.
Ahora estoy en una clase de percepción estética; han enchufado a un artista plástico para que explique su manifiesto payaso y muestre en power point sus pinturas malas. Si no escribo esto me duermo. El tipo reafirma un prejuicio de la escuela: que los artistas conceptualizan mal, que son los críticos quienes descubren y construyen el arte; y en este caso es cierto, sólo que la obra es tan sosa como los conceptos, no creo que ningún teórico pueda acomodarla. Es curioso que los investigadores, teniendo las ideas, sean incapaces de producir nada. Por suerte, en las intervenciones, un estudiante le mandó esto al ponente:
--Estoy muy sorprendido por su exposición, ¿cómo es posible que venga usted aquí a darnos esas recetas baratas sobre el arte?, etc.
viernes, 12 de marzo de 2010
sábado, 6 de marzo de 2010
de una carta, sobre un cambio de empleo
Me felicitas porque ha salido el trabajo para la embajada, dices que seguro será mejor para mi cv, mi presupuesto, mi iq y mi ego. En realidad será peor para mi presupuesto, esperanzador para mi cv, igual para mi iq, y mucho mejor para mi ego, lo que demuestra que no todo en este mundo se mueve con dinero.
Peor para mi presupuesto: porque son menos horas de trabajo (35 vs 42 en el actual, en ambos casos pagadas a salario mínimo) y en el hotel además hay comisiones (por los taxis para los clientes, generalmente); pero ya sabes que mis ingresos acaban casi siempre en viajes, y en Francia uno sólo tiene derecho a pedir dias de vacaciones pasado un año de trabajo; eso me dejará varado un año en París a partir de junio; en el hotel he podido tener fines de semana de cuatro dias y he aprovechado los vuelos low cost para visitar ciudades sueltas. En la embajada haré salidas cortas de fin de semana en Francia, mucho más barato que viajes más lejos; por eso creo que el bajón de los ingresos no me fastidiará tanto; de todos modos tendría que buscar algo para complementar, está claro que de la escritura no se saca dinero ni aún con los libros bobos: hace un par de semanas salio en Barcelona un libro que escribí junto a un amigo, "100 motivos para ser del Barça (y no del Real Madrid)"; me quedaron 450 rupias despues de impuestos, por contrato no hay derechos sobre las ventas, el único ingreso extra que puede salir de aquí es en caso de agotarse la edición y reimprimirla; libritos como éste se pueden hacer un par al año, o sea, menos del salario minimo francés de un mes. Viendo cómo está el asunto de las editoriales he decidido colgar de un blog mi última novela completa y un par de libros anteriores; que la aproveche quien quiera, si la función de difusión y distribución de las editoriales es nula comparada con internet, y los derechos de autor están tan mal pagados, la verdad es que no tienen mucho sentido los canales tradicionales. He puesto un mapa y un contador de visitas para saber qué tanto se difunde una novela por el blog, ya te diré.
Esperanzador para mi cv: aunque oficialmente el puesto en la embajada es de lo más básico (atender llamadas, abrir puertas, y dar informacion a la gente que entra a preguntar), en las entrevistas del año pasado, cuando me equivoqué entregando el cv completo, insistí en que mientras más cosas complejas me dejaran hacer, mejor. Pero si me han llamado ahora no es por esto, sino por lo que yo llamo el "síndrome de plaza sésamo", sólo que esta vez invertido a mi favor. El síndrome de plaza sésamo: la pantalla dividida en cuatro; en la primera casilla un niño se protege de la lluvia con un paraguas; en la segunda otro con un impermeable; en la tercera, no sé, quzá con un plástico; y en la cuarta aparece un negrito mojándose y pasando frío; mientras tanto, una cancioncita dice: uno de estos niños, no es como los otros \ uno de estos niños no es igual \ adivina cuál es diferente de los otros \ adivina cuál no es igual.
En la práctica, el síndrome funciona más o menos así:
Entran unos clientes medio cutres, los ingreso, les doy las llaves, suben.
JEFE DE RECEPCION (parado junto al RECEPCIONISTA, sonriendo): son amigos del propietario.
RECEPCIONISTA (creyendo sinceramente que hay un error): el precio está por encima de los otros.
JEFE DE RECEPCION: sí (sonrisa de "mira qué vivos somos, ¿no?)
RECEPCIONISTA (inexpresivo): ah.
Pasa un rato, abre la puerta el PROPIETARIO (de mal rollo): cambie los precios de las habitaciones que entraron hace un momento.
De esta gilipolles deduzco que el jefe de recepcion esperaba que me hiciera gracia el chanchullo con los amigos del propietario; aunque me importe un carajo cómo el propietario cuida a sus amistades, la verdad es que no se me ocurrió reírme; esto parece que lo interpretó el jefe de recepción como una reprobación moral o algo parecido, y para tocarme los huevos salió a decírselo al propietario, que habrá visto mal que un recepcionista lo esté juzgando. En resumen, por más que uno se anule, se bloquee, y haga lo posible por ser invisible, por un lado o por el otro se nota el disfraz y sale aquel "pero tú no eres de los nuestros" que me soltó una venezolana, presuntamente chavista, apenas me la presentaron en un bar de Barcelona. La verdad es que no, no lo soy, no tengo la menor puta idea de cómo serlo ni tengo nada que me motive para descubrirlo. Total, que por el síndrome de plaza sésamo las relaciones con el "poder" en el hotel se han ido tensando en los dos años que llevo trabajando, y sé que ha llegado el momento de buscar otra cosa; pensaba hacerlo en mayo, después de las vacaciones de Tailandia, pero por buena suerte me llamaron de la embajada para comenzar en junio. En la embajada te decía que el síndrome funcionó al revés porque el hecho de tener amigos comunes con el embajador y decorar bien cuando abría la puerta, ha hecho que el embajador y la segunda en la embajada me hayan preferido en vez de la mujer escogida por el encargado de personal, quien se decidió por alguien"adaptado mejor al puesto", o sea, más neutro. Supongo que la escogida ha tenido problemas de trato con alguien de adentro (es la parte jodida del trabajo en la embajada, hay que ser escandalosamente polite con todo el mundo) y los de arriba se habrán apoyado en eso para volver a llamarme. No sé cuánto tiempo vaya a durar, este año hay elecciones en el Perú y es muy probable que el próximo año haya cambios; según las encuestas cuando hice la sustitución el año pasado la cosa está entre los fujimoristas y los chavistas, perdón, humalistas, así que no sé si el síndrome de plaza sésamo reaparezca el año que viene, con el nuevo embajador. En todo caso el trabajo me permite entrar en contacto con gente cercana en formación, trato, e intereses, y a la hora de buscar otra cosa se verá mucho mejor, para los trabajos que me interesan, poner "auxiliar en la embajada del Perú", que "recepcionista en el hotel Términus Orleans". Las leyes del mercado pegan duro: los trabajos buenos se ofrecen a los amigos o a los amigos de los amigos, y los cutres (esos en los que la rotación de personal es alta, por mal manejo de la politica de empleo o por condiciones de trabajo jodidas) son los que aparecen en las páginas de empleo; cuando uno no tiene las relaciones, las probabilidades de caer en un buen puesto son bajas, y es lo que pasa cuando se llega como inmigrante (además de la preferencia que le dan, claro, a los trabajadores nacionales, creo que básicamente porque los empleadores pueden prever mejor cómo reaccionan los locales que los extranjeros).
Peor para mi presupuesto: porque son menos horas de trabajo (35 vs 42 en el actual, en ambos casos pagadas a salario mínimo) y en el hotel además hay comisiones (por los taxis para los clientes, generalmente); pero ya sabes que mis ingresos acaban casi siempre en viajes, y en Francia uno sólo tiene derecho a pedir dias de vacaciones pasado un año de trabajo; eso me dejará varado un año en París a partir de junio; en el hotel he podido tener fines de semana de cuatro dias y he aprovechado los vuelos low cost para visitar ciudades sueltas. En la embajada haré salidas cortas de fin de semana en Francia, mucho más barato que viajes más lejos; por eso creo que el bajón de los ingresos no me fastidiará tanto; de todos modos tendría que buscar algo para complementar, está claro que de la escritura no se saca dinero ni aún con los libros bobos: hace un par de semanas salio en Barcelona un libro que escribí junto a un amigo, "100 motivos para ser del Barça (y no del Real Madrid)"; me quedaron 450 rupias despues de impuestos, por contrato no hay derechos sobre las ventas, el único ingreso extra que puede salir de aquí es en caso de agotarse la edición y reimprimirla; libritos como éste se pueden hacer un par al año, o sea, menos del salario minimo francés de un mes. Viendo cómo está el asunto de las editoriales he decidido colgar de un blog mi última novela completa y un par de libros anteriores; que la aproveche quien quiera, si la función de difusión y distribución de las editoriales es nula comparada con internet, y los derechos de autor están tan mal pagados, la verdad es que no tienen mucho sentido los canales tradicionales. He puesto un mapa y un contador de visitas para saber qué tanto se difunde una novela por el blog, ya te diré.
Esperanzador para mi cv: aunque oficialmente el puesto en la embajada es de lo más básico (atender llamadas, abrir puertas, y dar informacion a la gente que entra a preguntar), en las entrevistas del año pasado, cuando me equivoqué entregando el cv completo, insistí en que mientras más cosas complejas me dejaran hacer, mejor. Pero si me han llamado ahora no es por esto, sino por lo que yo llamo el "síndrome de plaza sésamo", sólo que esta vez invertido a mi favor. El síndrome de plaza sésamo: la pantalla dividida en cuatro; en la primera casilla un niño se protege de la lluvia con un paraguas; en la segunda otro con un impermeable; en la tercera, no sé, quzá con un plástico; y en la cuarta aparece un negrito mojándose y pasando frío; mientras tanto, una cancioncita dice: uno de estos niños, no es como los otros \ uno de estos niños no es igual \ adivina cuál es diferente de los otros \ adivina cuál no es igual.
En la práctica, el síndrome funciona más o menos así:
Entran unos clientes medio cutres, los ingreso, les doy las llaves, suben.
JEFE DE RECEPCION (parado junto al RECEPCIONISTA, sonriendo): son amigos del propietario.
RECEPCIONISTA (creyendo sinceramente que hay un error): el precio está por encima de los otros.
JEFE DE RECEPCION: sí (sonrisa de "mira qué vivos somos, ¿no?)
RECEPCIONISTA (inexpresivo): ah.
Pasa un rato, abre la puerta el PROPIETARIO (de mal rollo): cambie los precios de las habitaciones que entraron hace un momento.
De esta gilipolles deduzco que el jefe de recepcion esperaba que me hiciera gracia el chanchullo con los amigos del propietario; aunque me importe un carajo cómo el propietario cuida a sus amistades, la verdad es que no se me ocurrió reírme; esto parece que lo interpretó el jefe de recepción como una reprobación moral o algo parecido, y para tocarme los huevos salió a decírselo al propietario, que habrá visto mal que un recepcionista lo esté juzgando. En resumen, por más que uno se anule, se bloquee, y haga lo posible por ser invisible, por un lado o por el otro se nota el disfraz y sale aquel "pero tú no eres de los nuestros" que me soltó una venezolana, presuntamente chavista, apenas me la presentaron en un bar de Barcelona. La verdad es que no, no lo soy, no tengo la menor puta idea de cómo serlo ni tengo nada que me motive para descubrirlo. Total, que por el síndrome de plaza sésamo las relaciones con el "poder" en el hotel se han ido tensando en los dos años que llevo trabajando, y sé que ha llegado el momento de buscar otra cosa; pensaba hacerlo en mayo, después de las vacaciones de Tailandia, pero por buena suerte me llamaron de la embajada para comenzar en junio. En la embajada te decía que el síndrome funcionó al revés porque el hecho de tener amigos comunes con el embajador y decorar bien cuando abría la puerta, ha hecho que el embajador y la segunda en la embajada me hayan preferido en vez de la mujer escogida por el encargado de personal, quien se decidió por alguien"adaptado mejor al puesto", o sea, más neutro. Supongo que la escogida ha tenido problemas de trato con alguien de adentro (es la parte jodida del trabajo en la embajada, hay que ser escandalosamente polite con todo el mundo) y los de arriba se habrán apoyado en eso para volver a llamarme. No sé cuánto tiempo vaya a durar, este año hay elecciones en el Perú y es muy probable que el próximo año haya cambios; según las encuestas cuando hice la sustitución el año pasado la cosa está entre los fujimoristas y los chavistas, perdón, humalistas, así que no sé si el síndrome de plaza sésamo reaparezca el año que viene, con el nuevo embajador. En todo caso el trabajo me permite entrar en contacto con gente cercana en formación, trato, e intereses, y a la hora de buscar otra cosa se verá mucho mejor, para los trabajos que me interesan, poner "auxiliar en la embajada del Perú", que "recepcionista en el hotel Términus Orleans". Las leyes del mercado pegan duro: los trabajos buenos se ofrecen a los amigos o a los amigos de los amigos, y los cutres (esos en los que la rotación de personal es alta, por mal manejo de la politica de empleo o por condiciones de trabajo jodidas) son los que aparecen en las páginas de empleo; cuando uno no tiene las relaciones, las probabilidades de caer en un buen puesto son bajas, y es lo que pasa cuando se llega como inmigrante (además de la preferencia que le dan, claro, a los trabajadores nacionales, creo que básicamente porque los empleadores pueden prever mejor cómo reaccionan los locales que los extranjeros).
sábado, 27 de febrero de 2010
martes, 23 de febrero de 2010
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